El absurdo sacrificio de Jesús

Según las creencias cristianas, como todos sabemos, Jesús fue crucificado. Ahora bien, a primera vista no resulta demasiado lógico que un ser con infinita inteligencia, conocimiento y poder, haya sido capturado y colgado como un muñeco de trapo por el capricho de unos inofensivos mortales. Algo no encaja.

Es por esto que la religión se esfuerza en ofrecer una explicación rebuscada, que consiste en que desde un principio todo formó parte del misterioso plan de Dios. Era necesario que todo se llevara a cabo de aquella precisa manera; la crucifixión de Jesús no debe ser vista como un fracaso, porque luego resucitó envuelto de gloria, ni tampoco debe ser pensada como un tropezón imprevisto, sino como un sacrificio lleno de amor. Imaginemos cuánto debe amarnos Dios, para enviar a su propio hijo a semejante martirio… todo con tal de que nosotros seamos beneficiados.

¿Y cuál es ese beneficio? Bueno, ahí es donde el asunto se vuelve realmente confuso.

La respuesta clásica y tradicional siempre fue que Jesús pagó por nuestros pecados, aunque no queda demasiado claro qué es lo que esto significa exactamente. Porque en primer lugar, si Dios quería perdonar nuestros pecados, ¿por qué no nos perdonó y listo? ¿Qué necesidad tenía de enviar a su hijo, encarnarlo en forma de humano y hacerlo pasar por todo eso? Él es Dios mismo, no le debe rendir cuentas ni explicaciones a nadie, no hay nada que lo obligue a elaborar sus planes de determinada manera, ni siquiera las leyes físicas del Universo. De modo que si hubiera querido perdonarnos, lo habría podido hacer sin tanta vuelta.

Por otra parte, ¿cómo es eso de que Jesús pagó en nuestro lugar? Es totalmente aberrante la idea de que justos paguen por culpables, de hecho es precisamente el concepto opuesto a la justicia. Imaginemos por ejemplo que luego del Holocausto, en lugar de condenar a las autoridades nazis en los juicios de Núremberg, un juez hubiera tomado a su propio hijo inocente para masacrarlo, haciéndolo pagar así en lugar de los verdaderos culpables. Si alguien hubiera tenido el cerebro lo suficientemente retorcido como para hacer esto, lo habríamos señalado como un padre infinitamente cínico, inhumano y cruel. Pero como lo hizo Dios, según la religión, entonces le rendimos alabanzas por sus profundas lecciones de amor.

Además, ¿qué fue concretamente lo que pagó Jesús por nosotros? Según el cristianismo, si uno comete un pecado, Dios aplicará justicia y lo hará pagar por la falta cometida; tal vez en el infierno, tal vez en el purgatorio o quizá en esta misma vida, pero de una manera o de otra, en algún momento u otro, uno deberá rendir cuentas. Entonces, de nuevo, ¿qué fue concretamente lo que pagó Jesús por nosotros?…

Quizás lo que hizo no fue literalmente “pagar algo en nuestro lugar” sino que, como sostienen otros creyentes, su objetivo fue demostrarnos lo que era capaz de hacer por amor. Pero de todos modos sigue resultando un sacrificio completamente absurdo e inútil. Hubiera sido lo mismo que se suicidara de alguna manera lenta y dolorosa. ¿Qué necesidad hay de montar un espectáculo morboso lleno de sangre? En última instancia, si tantas ganas tenía de hacerlo de una forma que mostrara esfuerzo, al menos podría haberlo hecho de una manera productiva. Por ejemplo, podría haber recorrido el mundo durante siglos y siglos, usando sus poderes mágicos para curar enfermedades y prestar ayuda en las catástrofes naturales. Eso hubiera alcanzado y sobrado como prueba de su amor por nosotros. Pero, ¿dejarse matar, voluntariamente, así como si nada? ¿Qué ganamos nosotros con eso? Hace falta tener un concepto de “amor” demasiado enfermizo para considerar que esa es la moraleja de esta historia.

Pero la contradicción más grande de todas es que ni siquiera puede hablarse de un sacrificio propiamente dicho. Jesús no dio la vida por nadie. Recordemos que a los tres días resucitó, y para colmo, vive desde entonces eternamente colmado de infinito poder y gloria. Esto es como si una persona se deshiciera de todo el contenido de su billetera, digamos por ejemplo cien dólares, y sufriera por unas pocas horas, pero sabiendo que luego de esperar un poco tiempo un gran banco le abrirá una cuenta con fondos infinitos y por tiempo ilimitado. ¿Bajo qué punto de vista esto puede entrar en la definición de “sacrificio”? ¡Todo lo contrario, es el negocio más redondo y conveniente posible de todo el Universo!